SACSAYHUAMAN – La joya de la ingeniería prehispánica
Visitar la fortaleza de Sacsayhuamán (vocablo quechua que significa halcón satisfecho), uno de los complejos arqueológicos más importantes del Imperio Incaico, es admirar la precisión de la ingeniería utilizada y adentrarse en la historia de lo que alguna vez fue la mayor civilización en la América precolombina. Y es que contemplar sus armoniosas estructuras de piedra labrada hacen que su proceso de construcción sea para el visitante un tanto difícil de imaginar y explicar.
Este complejo, que ocupa un área de 3 mil hectáreas, habría demandado el trabajo de 25 mil hombres -entre arquitectos, astrónomos, ingenieros, talladores y transportadores de piedras-. De acuerdo a estudios arqueológicos, se estima que su construcción tomó más de 90 años desde el 1350 d. C., encargada por el Inca Pachacútec, y habría sido concluida en el siglo XVI por su sucesor, Túpac Inca Yupanqui.
¿Fortaleza o templo ceremonial?
Según el cronista Garcilaso de la Vega, esta fortaleza ceremonial “fue la más grande obra arquitectónica que llegarían a realizar los incas durante su apogeo”. Aunque su utilidad no ha sido totalmente aclarada, se cree que estaba destinada a fines militares: aquí serían adiestrados los guerreros incas. Sin embargo, al contemplar su arquitectura, esta se nos presenta como un gran templo ceremonial dedicado al dios Inti (Sol) y quizás sea esta la función más acertada.
La principal característica de esta construcción ciclópea son sus grandes bloques de piedras, algunos de más de 9 metros de altura y de 100 toneladas de peso. Están talladas de tal manera que encajan a la perfección no solo las que están situadas en su base, sino también las que están superpuestas unas sobre otras sin utilizar ningún tipo de cemento. En su interior, se hallaron grandes almacenes de alimentos y armamento, así como canales de irrigación, templos ceremoniales y decenas de complejos.
El culto al dios Inti
En la zona posterior del complejo se realiza cada 24 de junio la ceremonia del Inti Raymi, conocida también como la ‘Fiesta del Sol’. En los tiempos del incanato, decenas de miles de personas peregrinaban hasta allí para realizar todo tipo ofrendas, una tradición q
¿Cómo llegar?
Existen cuatro maneras para llegar desde el centro de Cusco: a pie -el trayecto dura aproximadamente 30 minutos desde la Plaza de Armas-, en servicio de taxi -tiene un costo de cerca de 15 soles-, en ómnibus o con un servicio de tour.
Sin duda, presenciar la fortaleza de Sacsayhuamán no solo consigue que sus visitantes conozcan un poco más sobre el Imperio de los Incas, sino que terminen deslumbrados por la gran destreza que tenían los ingenieros de la época prehispánica.
Que continúa hasta hoy. Los lugareños, vestidos con trajes coloridos, representan danzas típicas en una puesta en escena que se ha convertido en un majestuoso atractivo turístico.









